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Determinación de la ubicación de plantas fotovoltaicas

Así se elige la ubicación de plantas fotovoltaicas: la instalación es más eficiente en regiones con abundante radiación solar y muchas horas de sol al año.

Actualizado el 30 de octubre de 20269 min de lectura

Qué hace que un terreno sea apto para una planta FV

Elegir el terreno para una planta FV sobre suelo exige algo más que encontrar una zona abierta con buena irradiación. El emplazamiento debe alojar el campo fotovoltaico, la infraestructura eléctrica, los accesos de obra, el drenaje, los caminos de mantenimiento y la conexión con el sistema eléctrico en general. Una parcela que se ve despejada en una imagen de satélite puede presentar condicionantes de terreno, acceso, medioambientales o de red que afectan de forma sustancial al proyecto.

La exposición solar sigue siendo un dato importante, pero debe evaluarse junto con la topografía y los obstáculos del entorno. Árboles, edificios, crestas, estructuras de servicios y construcciones vecinas pueden generar sombras que cambian a lo largo del día y del año. Una única imagen aérea tomada en condiciones de cielo despejado no ofrece una evaluación completa del sombreado.

La superficie utilizable también puede ser menor que el límite legal de la parcela. Caminos, cunetas de drenaje, tramos con fuerte pendiente, vegetación protegida, terreno inadecuado, retranqueos exigidos por el proyecto y el espacio para inversores u otros equipos pueden reducir la superficie disponible para los módulos.

La selección del emplazamiento es, por tanto, un proceso de filtrado. Cada fase debe reducir la incertidumbre sobre si el terreno puede acoger la planta prevista, en lugar de dar por hecho que la mera superficie disponible hace apto el emplazamiento.

Selección de la ubicación de una planta solar fotovoltaica

Datos del emplazamiento obtenidos desde el aire

Los levantamientos aéreos pueden aportar información actual sobre el estado de la superficie, la geometría del terreno, los elementos de drenaje visibles, los accesos, la vegetación, los edificios, los postes, los caminos y otros objetos que pueden influir en la disposición. Las imágenes de dron con solape también permiten generar ortofotos, modelos de elevación y representaciones tridimensionales del emplazamiento cuando los métodos de adquisición y procesamiento son adecuados.

La información de pendientes ayuda a identificar zonas donde el movimiento de tierras, alturas de estructura inusuales, un acceso difícil para vehículos o diferencias de cota entre filas pueden requerir una revisión más detallada. La elevación relativa también ayuda a los proyectistas a entender cómo podría circular el agua por la superficie visible, aunque un modelo del terreno por sí solo no constituye un estudio hidrológico completo.

El acceso existente es otra observación útil. La maquinaria de obra necesita rutas hasta el emplazamiento y dentro del generador previsto, y el mantenimiento posterior exige acceso continuo a los módulos, los inversores, los equipos eléctricos y las zonas de control de la vegetación. Un camino que aparece en un mapa antiguo puede haber dejado de ser transitable sobre el terreno.

La vegetación y los objetos del entorno también pueden documentarse desde el aire. Árboles, setos, construcciones y accidentes del terreno pueden marcarse para su posterior análisis de sombreado. Condiciones superficiales como la erosión, el agua estancada, el suelo removido o la vegetación densa pueden señalar zonas que requieren verificación sobre el terreno.

Los datos aéreos ofrecen una visión general útil, pero todo lo que queda oculto bajo la superficie queda fuera de la cartografía óptica habitual.

Condicionantes del terreno y de la disposición

El terreno influye directamente en cómo pueden disponerse las filas de módulos. La dirección y la magnitud de la pendiente afectan al movimiento de tierras, la geometría de los soportes, la idoneidad de los seguidores, el drenaje, la separación entre filas, el acceso de obra y la uniformidad con que puede instalarse el equipo en todo el emplazamiento.

Un terreno irregular también puede modificar las relaciones de sombreado. Una fila situada más alta o más baja que la contigua puede comportarse de forma distinta a la misma disposición sobre suelo llano. Por ello, el software de diseño debe utilizar datos del terreno con la precisión suficiente para la fase de diseño en curso.

El drenaje debe considerarse antes de fijar los caminos, las bancadas de equipos y las filas. Bloquear un cauce de agua existente o concentrar la escorrentía alrededor de las cimentaciones puede causar más adelante problemas de mantenimiento y erosión. Los cauces y las zonas bajas que se identifiquen a partir de los datos del levantamiento deben tratarse como datos de entrada del diseño que pueden requerir una evaluación civil o hidrológica independiente.

El emplazamiento también necesita pasillos utilizables para la construcción y el mantenimiento. Maximizar la densidad de módulos sin dejar un acceso práctico puede dificultar la limpieza, la gestión de la vegetación, la investigación de fallos, la sustitución de componentes o los trabajos de emergencia.

La precisión de los límites también es importante. Una disposición basada en un límite aproximado trazado sobre una imagen puede situar equipos fuera de la parcela controlada o demasiado cerca de otro condicionante. Por ello, los límites legales y topográficos deben proceder de la fuente oficial correspondiente y no de la interpretación visual de una fotografía aérea.

Conexión a la red y consideraciones de acceso

Un terreno técnicamente adecuado sigue necesitando una conexión eléctrica viable. La distancia al punto de conexión, la capacidad disponible de la red, el nivel de tensión requerido, el trazado de la infraestructura eléctrica y los requisitos de interconexión específicos del proyecto pueden influir en que la ubicación siga siendo práctica.

Las imágenes aéreas pueden ayudar a mostrar las líneas de transporte, las subestaciones, los caminos, los edificios y los posibles corredores de cables visibles, pero no pueden establecer la capacidad de red disponible. Para ello se necesita información del operador de red correspondiente y los estudios eléctricos aplicables al proyecto.

El trazado de los cables también interactúa con el terreno y el uso del suelo. Una distancia corta en línea recta puede atravesar terreno difícil, cursos de agua, carreteras, otras propiedades o zonas donde la excavación no resulta viable. El trazado debe evaluarse como infraestructura física y no como una línea dibujada entre dos puntos de un mapa.

El acceso de obra puede ser igual de importante. Los módulos, las estructuras, los transformadores, los inversores y otros equipos deben llegar al emplazamiento, a menudo con vehículos que requieren más espacio y caminos más resistentes que el tráfico de mantenimiento habitual.

El acceso a largo plazo debe seguir siendo posible una vez terminada la construcción. Una ubicación a la que solo se puede llegar en determinadas condiciones estacionales puede introducir limitaciones operativas aunque la instalación sea técnicamente posible.

Por tanto, las cuestiones de red y de acceso deben revisarse con la antelación suficiente para influir en la selección del emplazamiento, y no después de que la disposición de los módulos ya esté cerrada.

Cuestiones medioambientales y de uso del suelo

El uso actual del suelo condiciona si una planta FV puede desarrollarse y cómo. La actividad agrícola, el pastoreo, la silvicultura, el uso industrial, el drenaje, las viviendas cercanas, los elementos ecológicos y otras condiciones locales pueden influir en las opciones de diseño disponibles.

La vegetación puede ser a la vez una consideración medioambiental y una limitación operativa. Retirar vegetación madura puede alterar el drenaje, la erosión, el hábitat o las condiciones de sombreado, mientras que dejar ciertas zonas intactas puede reducir la superficie útil de la disposición. Estas compensaciones dependen del emplazamiento real y de los requisitos locales.

Deben comprobarse las normas locales de planificación, uso del suelo, medio ambiente, construcción y conexión eléctrica aplicables a la ubicación del proyecto. Los requisitos varían según la jurisdicción y el tipo de proyecto, por lo que un artículo general no puede afirmar que una autorización, un retranqueo o un trámite concreto se aplique de forma universal.

La información sobre la propiedad y el control del suelo también debe verificarse de forma independiente de la cartografía aérea. Las imágenes de dron pueden mostrar vallados y límites aparentes de las parcelas, pero la ocupación visible no equivale a un límite catastral legal ni a un registro de titularidad.

Por ello, la revisión medioambiental debe tratarse como una parte propia del desarrollo del emplazamiento. Los levantamientos aéreos pueden documentar las condiciones visibles, pero no pueden determinar todas las obligaciones urbanísticas, ecológicas, legales o de uso del suelo.

Cómo respalda el levantamiento aéreo la decisión

El levantamiento aéreo resulta útil porque convierte un emplazamiento extenso en un conjunto de datos espaciales que los equipos de diseño y de operación pueden examinar antes de comprometerse con el diseño de detalle. Las ortofotos, los modelos de terreno, la información de accesos, los obstáculos visibles y el estado actual del suelo pueden revisarse conjuntamente.

Esto puede ayudar a comparar zonas candidatas dentro de una misma propiedad. Un sector puede tener un terreno más llano pero peor acceso, mientras que otro puede ofrecer rutas de obra más sencillas pero presentar condicionantes de drenaje o de sombreado. El conjunto de datos aéreos permite debatir esas diferencias sobre un mismo mapa.

Los datos de dron también pueden respaldar fases de diseño posteriores. Las filas de módulos, los caminos, las ubicaciones de inversores, los elementos de drenaje y las zonas de servicio propuestos pueden superponerse al emplazamiento levantado, de modo que los conflictos se identifiquen antes de iniciar la construcción en campo.

La utilidad del levantamiento depende de la calidad de la adquisición. La altura de vuelo, el solape de imágenes, el posicionamiento, el control terrestre, las características de la cámara, el terreno y las decisiones de procesamiento influyen en la fiabilidad de las distancias y las elevaciones derivadas de los datos.

Por tanto, el levantamiento aéreo debe reducir la incertidumbre, no ocultarla. Las zonas con imágenes deficientes, geometría dudosa, vegetación densa o terreno inaccesible deben marcarse para un seguimiento posterior y no tratarse como confirmadas solo porque aparezcan en un mapa procesado.

Límites de una evaluación de gabinete o aérea

Los estudios de gabinete y aéreos no pueden determinar todas las condiciones necesarias para un diseño FV definitivo. Los mapas, las imágenes de satélite y los modelos de dron describen información superficial visible o derivada, pero no establecen el comportamiento portante del suelo, los servicios enterrados, las condiciones de cimentación, el agua subterránea ni otras propiedades geotécnicas.

Las mediciones de posición y elevación también conllevan incertidumbre. La calidad del GNSS, el control terrestre, la calibración de la cámara, los errores de reconstrucción, el terreno y la calidad de la imagen pueden afectar al resultado. Un mapa visualmente detallado no debe considerarse automáticamente una prueba de calidad topográfica para cualquier decisión de ingeniería.

La idoneidad eléctrica es una cuestión aparte. Los datos aéreos no establecen la capacidad de la red, el dimensionamiento de los cables, los ajustes de protección, el diseño de la puesta a tierra, los requisitos de los transformadores ni el rendimiento eléctrico del sistema propuesto.

La investigación geotécnica también es independiente del análisis aéreo del terreno. Según el proyecto y el concepto de cimentación, pueden ser necesarios sondeos, ensayos de penetración, trabajos de laboratorio u otras investigaciones del terreno.

El proceso de selección de emplazamientos más sólido utiliza la evaluación aérea para identificar oportunidades, condicionantes y cuestiones que requieren la confirmación de especialistas. El mapa es un dato de entrada del diseño, no un sustituto de la verificación civil, geotécnica, legal, medioambiental, estructural o eléctrica exigida antes de la construcción.